Efectos de organismos vivos sobre la edificación

Estos organismos aprovechan las deficiencias del edificio (humedades, grietas o falta de mantenimiento) para asentarse

Nuestros edificios pueden ser atacados por organismos vivos, tanto animales como vegetales. Estos, originan lesiones de diversa gravedad en nuestros inmuebles, por lo que es importante detectarlos y actuar sobre ellos. .

Para gestionar estas afecciones en una comunidad de propietarios o inmueble, es imprescindible clasificar las lesiones, identificar los factores desencadenantes y aplicar el protocolo de actuación adecuado.

Estos agentes destruyen tanto la capacidad resistente de los elementos como sus acabados.

CONOCE  LOS PRINCIPALES ORGANISMOS VIVOS QUE PUEDEN AFECTAR A TU COMUNIDAD

Xilófagos, Roedores, Aves, Hongos, Musgos y Vegetación Superior

Los animales causan principalmente daños mecánicos, estructurales e higiénico-sanitarios

La vegetación actúa en combinación con la humedad, generando acciones químicas y físicas (mecánicas):

 

Organismos Vegetales

Hongos y Mohos: Proliferan en superficies con humedad persistente y falta de ventilación. Producen manchas negras o verdosas, desprendimiento de revestimientos y graves problemas de calidad del aire interior (alergias y afecciones respiratorias).

Musgos y Líquenes: Retienen agua sobre los materiales de cobertura (tejas, piedras, morteros). Al congelarse el agua retenida en invierno, se produce el fenómeno de gelivación (rompimiento del material por expansión del hielo).

Plantas arborescentes y maleza. Sus raíces penetran por fisuras preexistentes en búsqueda de agua. Al crecer, ejercen una fuerza de cuña (acción mecánica) capaz de abatir albardillas, levantar soleras de garajes o agrietar muros de contención y tuberías de saneamiento.

ORGANISMOS ANIMALES

Snsectos xilófagos, roedores o aves pueden causar lesiones tanto en la estructura como él los acabados de nuestro edificio. Los xilofagos afentan a estructuras de madera, vigas de cubierta, marcos, parqués. Las aves dañan tejados, cornisas, vierteaguas, y patios interiores. Los rodores pueden perforar el aislamiento, roer el cableado eléctrico (riesgo de cortocircuito e incendio), paso de tuberías de PVC.

Riesgo estructural por xilófagos

 

Las termitas atacan la madera desde el interior sin dejar serrín visible al exterior, a diferencia de la carcoma. Si una estructura de madera presenta abombamientos en la pintura o suena hueca al golpearla, es urgente realizar una inspección de termografía o acústica para evitar el colapso del elemento.

¿Necesitas asesoramiento sobre alguna patología biótica concreta en tu inmueble?

Casi ningún organismo vivo prospera en un entorno seco y sellado.

Para plantas y hongos: Corregir la filtración, condensación o capilaridad.

Para aves y roedores: Tapar orificios en fachadas/cubiertas (mallas anti-pájaros, sellado de pasos de instalaciones)